Un día, dejé de buscar noticias.
Dejé de generar artículos que pudieran “interesar a otros” y comencé a buscar el hecho real, prestando atención a la única vocera que había ignorado: mi propia voz.
Ese proceso se inició en simultáneo a una situación de salud que me “obligó” a frenar. La vida me puso el freno de mano para que mirara las cosas desde otra perspectiva.
En esa búsqueda, empecé a encontrar textos que hablaban de algo nuevo para mí: la Neutralidad.
Al principio, mi mente de periodista buscó la definición técnica. Llegué al taoísmo y al “camino del medio”. Entendí filosóficamente que se trataba de dejar que las cosas sigan su curso natural, como el agua que fluye, en lugar de luchar contra la corriente.
El concepto era comprensible para mi mente, pero no lograba bajarlo al cuerpo.
Hasta que un día, en un momento de claridad, decidí cerrar un ciclo. Y ahí lo sentí en el cuerpo.
Sentí un calor físico y entendí, casi a nivel celular, lo que implica la Neutralidad.
No es indiferencia. Es Punto Cero.
Sentí quietud y la absoluta certeza de que TODO ES PERFECTO, tal como una querida amiga lo repitió hasta en su último aliento de vida. Entendí que solo hay que dejar de forzar, de luchar.
Comprendí que no tengo la posibilidad de torcer el cauce del río de la vida, pero tengo el dominio absoluto de elegir desde dónde mirarlo.
Mi desafío ahora es permitirme, desde esa neutralidad, sumar mi aporte para que vos también puedas encontrarla.
Ya no busco la noticia. Busco la Verdad de mi Ser.
¿Me permitís que te acompañe en tu recorrido a encontrar Tu Verdad?
María del Carmen Ruiz Díaz
Periodista. Mentora. Buscadora.